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ENSAYO SOBRE MONOGRAFÍA DE SABANALARGA
(4)
...continuación
Uno de los primeros inmigrantes a nuestra tierra fue
don Juan Betts, súbdito inglés, el cual recorrió
distintos países europeos, y así, nacieron algunos
de sus hijos en Suiza, otros en Italia y los últimos
en nuestro país. Se dedicó al cultivo de frutos y a
la exportación de ellos a Europa. Fundo una colonia
agrícola que el Llamó Sans Soucí en la que la caña
de azúcar y el añil era su especialidad. Sufrió dos
enormes contratiempos en sus últimos días: el
incendio de su casa ( Frente a la que es hoy de don
Raimundo A. Cepeda ) y la muerte de su hijo mayor,
estudiante en Inglaterra.
Don Maximiliano Salazar, Cartagenero fue de los
revolucionarios de aquella ciudad para obtener la
independencia. Durante el sitio de Morillo logró
fugarse de la ciudad en una embarcación que lo puso
en una playa de la bahía, llegó herido a Caimán y
tomó esta vía para salvarse de la ferocidad del
sitiador. Aquí se estableció sin dejar de tomar
parte en todos los movimientos que se verificaron en
la región. Llegó a tener cuantiosos bienes de
fortuna y murió a los ciento veinte años en pleno
conocimiento de sus actos.
Eusebio y Melchor Consuegra, vinieron de Campo de la
Cruz, lugar de importancia en esa época, formaron
una familia regularmente numerosa, pero en ella hubo
un número crecido de mujeres y pocos hombres. Por
ese motivo el apellido ha ido extinguiéndose.
Descendientes de ellos fueron los doctores Jacinto y
Pedro Mártir Consuegra, figura nacional éste, por
sus dotes de orador y escritos político. Se llamó La
perla de la Costa y fue padre de la notable
escritora Inés Aminta Consuegra, quien fue
desterrada por sus artículos políticos, por un
gobernador del Departamento de Bolívar, y murió en
Nueva York. El doctor Consuegra como diplomático
visitó a Europa y llegó a Palestina. De este
apellido, tan sonado a mediados del siglo, se
cuentan muy pocos en esta ciudad; en Campo de la
Cruz terminó con la familia Rivera Consuegra y sólo
en Baranoa y Barranquilla quedan algunos
descendientes que lo representen.
Don Miguel María zapata, prócer venezolano, se
estableció aquí después dela guerra de la
independencia, formo una familia de mujeres
bellísimas cuya fama perduró. Más tarde se casó en
segundas nupcias.
Don José Vicente Llinás fue teniente de navío del
ejercito español, sitiado por Montilla en Cartagena
en el año 1821. Desempeño papel importante como
emisario de paz del Teniente Coronel José María
Olmos para firmar la capitulación de la guarnición
del castillo de Bocachica el 4 de julio de dicho
año. Según los términos de la capitulación los
oficiales y soldados españoles quedaban el libertad
de trasladarse a Cuba por cuenta de la República, o
quedarse en el país haciendo juramento de no tomar
las armas ni cometer ninguna hostilidad contra la
República. El Teniente Llinás fue de los últimos.
Casó en esta población con esclarecida dama de la
familia Pertuz Ahumada, hermana del recordado
sacerdote Julián José Pertuz, y es el progenitor de
una numerosa e importante familia.
Alejo o Alejandro Bedugo, de Majagual (sucre), hijo
de un español del mismo nombre, agrónomo éste y
encomendero de tierras en aquel lugar y en San
Marcos, casó en esta ciudad y fue el ascendiente de
inmediato de Pedro Alcántara Berdugo Álvarez y los
hijos de éste Berdugo Cabarcas.
El doctor Manuel Romay y Campuzano nació en
Cartagena de padres españoles. Cuando se presentó el
movimiento revolucionario de 1810 vivía en Santa
Marta; en 1811 redactó el manifiesto de
desconocimiento del gobierno que hiciera Remolino,
Sitio Nuevo y Güáimaro (Magdalena), en donde tenía
valiosas posesiones. Como la provincia de Santa
Marta fue siempre realista furiosa, las
persecuciones lo hicieron volver a Cartagena. Cuando
la capitulación de la torre en el sitio de
Cartagena, Montilla lo nombre gobernador de la
provincia entonces comprendía (Bolívar y Atlántico).
En 1823 fue al congreso; no quiso asistir el 24. En
1831 fue gobernador por segunda vez nombrado por el
general Luque, después de la capitulación de
Montilla para poner fin a la dictadura de Urdaneta.
En 1840 volvió por tercera vez a la gobernación de
Cartagena, llamado por sus amigos que combatían la
presidencia de Márquez por inconstitucional, pues
éste había servido la presidencia anterior en su
carácter de vicepresidente por ausencia del general
Caicedo ( el Dr. Romay y Campuzano fue pues, hasta
su muerte un patriota decidido y vehemente luchador
por la libertad).
Con el triunfo del gobierno que presidía José
Ignacio Márquez, vinieron para él muchas
persecuciones y fue entonces cuando estableció su
hogar en esta ciudad, en la antigua casa que existía
en el lugar en el que está hoy la de don Marcelino
Cuentas (actual Sociedad de Mejoras Públicas). En
este lapso se verificó el matrimonio de su hija Ana
con el más tarde célebre repúblico ( 1864-1886),
doctor Manuel Murillo Toro a quien la familia Romay
había conocido en santa Marta. El historiador Porto
del Portillo asegura que el doctor Romay y Campuzano
murió en Sabanalarga, pero no hay prueba segura de
ello.
El doctor Manuel Romay Cabarcas era hijo del
anterior. Nació en Arroyo de Piedras y fue bautizado
en esta parroquia. Este nacimiento en una aldea se
debió a que con la ocupación de Cartagena por
Morillo, el doctor Romay y Campuzano, que era el
gobernador de la provincia, se escondió primero en
el convento de la Merced y luego huyó a las selvas
de Cipacua. Su esposa para estar lo más cerca
posible se asiló en el mencionado Arroyo de Piedras.
El doctor Romay Cabarcas fue abogado doctorado en
Cartagena, ejerció la profesión en ésta ciudad, pero
por una inexplicable circunstancia de su vida
intima, hizo dejación de ella y se recluyó en una de
sus fincas, no visitando a nadie, ni ser visitado
por persona alguna. Se dijo, aunque sin ningún
fundamento que la excentricidad de su vida se debió
a una injusticia judicial, por lo que hizo juramento
de no cultivar ninguna relación social. Hoy los
descendiente de los doctores Romay son los Salazar
Romay.
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